domingo, 21 de febrero de 2016

SI, ERES UN FRACASO



¿Sientes que eres fracasado? ¿Quién lo dice? ¿En base a que parámetros defines tu fracaso?
Quizá si lo eres, eres un fracaso para esta sociedad y su exigente sistema que ha creado para sacar modelos de personas pre determinados, que tengan un solo patrón de conducta, que se ajuste con sus propias leyes y normas.

¿Y qué?... Quizá el sistema te quedó chico, y eres un rebelde que no encajó en el molde que te quisieron imponer, tal vez quien está mal es el resto y no tú.
Si eres de los inconformistas, de los cuestionadores, de los indomables; que nunca estuvieron cómodos, con ser como otros; no sufras más, no te sientas mal por no encajar; aunque te hayan dicho lo contrario, está bien ser diferente, no te deprimas por no querer ser como el resto del mundo, lucha por tu individualidad que es lo mejor que puedes hacer.

No se trata de ir en contra del sistema y querer cambiarlo; se trata de hallar valor en lo que realmente eres, y despojarte de paradigmas impuestos, mentiras aprendidas en todas las instituciones a las que perteneciste: Colegios, universidades, iglesias, etc. Y ver la realidad. Eres un ser único y como tal debes de vivir. Servirte y aportar al sistema, pero no servir como un esclavo, que no tiene poder de decisión.


Cuando luches por ser auténtico, cuando te permitas trazar tu propio camino, y sepas que no eres una copia, que no haces las cosas sólo porque la mayoría así lo hace, cuando no trates más de encajar en los círculos sociales; cuando hagas valer tu propia individualidad habrás ganado, y entonces sí harás un impacto positivo en la sociedad.

No será fácil, quizá serás relegado, querrán persuadirte que estás equivocado; que no vale la pena ir contra corriente, que para ser exitoso debes hacer lo que otros hacen, y seguir los caminos ya trazados; pero entonces queda a prueba tu propio concepto de éxito. ¿En verdad quieres llegar a alcanzar lo que la sociedad llama éxito?

Estudiar esa carrera que te va a permitir tener el trabajo que te va a generar los ingresos, para tener esa casa, ese auto, esos bienes que te van a dar el status que necesitas, para ser admirado en la sociedad; vestir como esta lo requiere, moverse en los círculos correctos donde podrás saludar a esa gente que presume todo lo que tiene tanto como vos… En un sinfín de adquisiciones y de reuniones y eventos sociales en los que ni encuentras amigos verdaderos, ni disfrutas la vida como tú quieres porque estás más empeñado en agradar a otros que a ti mismo.

¿No es acaso suficiente ver que este sistema ha colapsado, que ha fallado, y que el pobre cada vez vive más pobre, y los ricos cada vez más ricos, que la burocracia y corrupción nos han cundido; que tenemos un monstruo gigante cada vez más hambriento de poder llamado sistema que nos quiere consumir en masa, para defecar seres iguales que hagan, digan y piensen, como el sistema lo requiere?

El triunfo del individualismo es la mejor forma de combatir al sistema, que cada persona sepa que tiene toda la capacidad de buscar su propio camino, y que eso no está mal. Si te gusta estar en una oficina la mayor parte del día y al final del mes tener tu sueldo fijo, estoy más que segura que lo vas a disfrutar y tu vida va a ser maravillosa en ese camino; pero si quieres ser algo diferente a eso, un artista, un filósofo, escritor, viajero, etc. Y lo eliges como tu estilo de vida; no está mal, puedes hacerlo, porque tienes la capacidad y los recursos los puedes conseguir, justamente del mismo sistema.

Nuestro problema radica en que estamos tan mal acostumbrados a que todo funcione en base a sistemas; la educación, la iglesia, las empresas, las instituciones, etc. En donde siempre se nos dice qué hacer, en donde ya todo está predeterminado; nos acostumbramos a seguir leyes y reglas, a recibir, a aprender y a seguir patrones de conducta (claro, lo tenemos que hacer para encajar y tener éxito en el sistema); que no hay lugar a la improvisación, a la originalidad, a un pensamiento diferente, a querer ser diferente; o peor aún, no tenemos la capacidad de ser auto disciplinados, para alcanzar con nuestros propios medios, e iniciativa, lo que nos proponemos.
¿Qué es lo que realmente quieres ser?



Para responder esta pregunta de la manera más franca, como jamás lo hayas hecho, debes despojarte de todo lo que se supone que debes hacer, según la sociedad, y ver en lo más profundo de tu ser; pensar en lo que realmente te gusta, te apasiona, te mueve; sin ningún tipo de influencia externa, no pienses en que no tienes los medios o que nadie te apoyaría o que ya pasaste años preparándote en otra cosa que no es lo que realmente quieres pero que te generaría los recursos que necesitas.

Si aquel anhelo está allí, en lo más profundo de tu corazón, es por una muy buena razón. Sácalo a flote, conviértelo en un objetivo claro, traza el camino para llegar a él; utiliza las herramientas que tienes a tu alcance ahora; y comienza a trazar tu propio camino, lo cual obviamente no será fácil; fácil es ir por caminos ya trazados y seguir la corriente y hacer lo que todos hacen; pero te aseguro que lo que anhelas es posible, aunque te hayan dicho que no, aunque parezca que eres un fracaso por no seguir al resto; vale la pena luchar por tus propios sueños, por hacer realidad tus propios anhelos y desafíos tan únicos como tú mismo.


Y si por seguir tu propio camino, por luchar por tus propios sueños y metas, si por desarrollar una profesión que es lo que te apasiona aunque no se encuentre en las universidades y no tengas el titulo aprobado por estas instituciones, si por cultivar un estilo de vida diferente a lo que la mayoría dice, única y original como tú, si por ser auténtico y tan individual como Dios mismo te hizo, te consideran un fracasado… entonces sí, eres un fracaso.