viernes, 13 de mayo de 2016

Me obsesioné con eso




Si, desde la primera vez que lo hice sola, a los 17 años. (Un poco tarde por cierto)
Ya me había iniciado antes, inconsciente de lo mucho que me encantaba, porque siempre era con alguien más o por motivos ajenos a mis propios deseos o decisiones, aunque obviamente siempre lo disfrutaba.

Para mí, hacerlo, significa más que una experiencia física, sí, porque pongo el alma entera en cada oportunidad y creo que mi espíritu se fortalece cada vez que lo hago.

Aunque no han sido muchas, cada vez que lo hice, ha sido especial. Un despertar nuevo, un abrir de ojos a nuevas sensaciones, a nuevas emociones, antes desconocidas para mí; y he ido adquiriendo experiencia, aprendiendo a cómo disfrutarlo mejor.

Es obsesivo, una vez lo descubres, no lo puedes dejar de hacer, y si lo dejas de practicar, siempre te hará falta, estarás incompleto, porque es parte de la naturaleza humana, un don con el que Dios mismo nos creó, la capacidad de un disfrute único, que ninguna otra experiencia te lo puede dar.

A mis 19 años, me aventuré a hacerlo sola por primera vez, decían que no debía hacerlo, que era muy joven y que no estaba preparada, que era peligroso hacerlo sola; y tenían razón, aun así, lo hice, y no me arrepiento; fue difícil, porque debí luchar con mis emociones y deseos, pero valió la pena, a partir de allí, nunca más volvería a ser la misma.



No importa si lo hago sola, o con alguien más, con mi pareja, con una de mis amigas o en ocasiones en grupo; pero siempre el goce es asegurado.

Me obsesiona el placer que me produce, mi cuerpo se estremece, mi alma se reconforta y mi espíritu se rejuvenece.

Es una de las experiencias en la vida que se puede disfrutar con los cinco sentidos,  la vista, el oído, el tacto, el gusto, el olfato, cada uno recibirá sus propias sensaciones.

Y no importan cuántas veces lo hayas hecho, siempre quieres más, no importan con quién lo hagas, o las malas experiencias que hayas tenido antes, nada te quitará las ganas de seguir experimentando.

Puedo hacerlo rápido, lento, riendo, gritando, a veces incluso llorando; pero siempre VIAJAR, es un placer que me obsesiona.

martes, 10 de mayo de 2016

MANIFIESTO DE LIBERACIÓN



Nací con un alma libre, y no voy a dejar que la domestiquen, que la encierren en cuatro paredes, y que la obliguen a ajustarse a rutinas y estilos de vida tan limitativos, diseñados para predeterminar el comportamiento humano. Conmigo no va.

Yo, voy a trazar mi propio camino y estilo de vida, libre de ataduras mentales, económicas, emocionales o sociales.

Voy a vivir de la manera en que los seres humanos fuimos diseñados para vivir, en completa libertad.
Hoy reconozco que NO necesito lo que el sistema dice que necesito para ser feliz. No necesito lo material para mi realización personal. No necesito ni casa, ni auto, ni ninguna posesión material, para ser feliz y disfrutar la vida.

El dinero es sólo un medio, no el fin, como me enseñaron, lo necesito, SI, mas no es imprescindible para conseguir lo que quiero y me propongo; ni es requisito para vivir bien.

Mi seguridad no depende de mi cuenta bancaria, mi valor no está en mi ¨posición social¨, ni en los bienes que tenga a mi nombre, NO, va más allá de lo perecedero.

Hoy, acepto que soy, la creación más perfecta de Dios, quien me hizo completo, con emociones, anhelos y características únicas e irrepetibles; lo que me hace un ser auténtico, que tiene y debe escribir su propia historia.

No nací para agradar a nadie, ni para encajar en patrones de comportamiento, (aunque hasta ahora así lo haya hecho), nací para ser yo mismo y para disfrutar todo lo que mi creador hizo para mí, que no está en cuatro paredes, ni sobre ruedas, ni en edificios, ni en cuentas bancarias…


Yo, voy a vivir haciendo lo que me gusta, sabiendo que cada día de mi vida hallo placer en lo que hago, hago bien a mi alma, mi mente y mi espíritu; y hago bien a los que me rodean, dejo huellas por donde camino, inspiro gente por donde voy.